lunes, 17 de mayo de 2010

el amor como respuesta

El masaje llego a mi como todo don. Por si mismo.

Era una niña y por ese entonces, desconocía la razón que impulsaba acercarme con masajes a mis seres queridos, sobretodo si los veía mal. No puedo recordar el día u hora exacta, en que descubrí que mis dedos sentían...Hoy creo que todo viene con uno, desde el siempre...

Tuve otros intereses, estudié, me recibí (documentologa) , pero en mis palmas crecía un camino paralelo que fue tomando forma de deseo, y cumplí con ese llamado.

La primera novedad generosa: la reflexologia, y junto a ella un mundo maravilloso, con símbolos reconocibles, y más tarde la acupresión, el gong chi, la sabiduría guaraní, las hierbas.
Cuando aparecieron se quedaron, y los practiqué, los experimenté, los sentí por mucho tiempo, hasta que hace dos años en un día de esos predestinados, el Ayurveda entró en mi vida.

Y desde el primer instante supe que resumía todo en mi búsqueda personal.

Gracias al Ayurveda pude ver como se expande y libera el amor que nos une y unió en todos los tiempos.

Entonces como no tener ganas de compartirlo!

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